La gestión educacional Socialista para Venezuela

El tema de la educación, y en especial el de la gestión educativa, es para la Venezuela que inicia el siglo XXI de suma importancia, ya que a través de los esquemas de gestión que se utilicen, se podrá materializar, y por ende avanzar, en la configuración real del nuevo Sistema Educativo al que hemos denominado Bolivariano, y también de igual modo por ende hacia el nuevo sistema político y social. El Socialismo.
Existió una tendencia muy marcada, a partir fundamentalmente de fines de los 90s, orientada hacia la necesidad de privatizar renglones sociales como Educación, época en la que estuvo muy en boga los discursos neoliberales, impulsando de esta manera a muchas instituciones de educación superior a formar gerentes educativos esencialmente a través de cursos de postgrados en Gerencia Educativa, en el que se concibe la dirección de los procesos educativos desde lo administrativo como ejercicios funcionalistas, dispuestos a satisfacer ya no las necesidades formativas crecientes de niños, jóvenes y adultos, si no la de un mercado educativo lleno de potenciales clientes dispuestos a pagar por el servicio educativo, esta ves transformado en mercancía, siendo necesario satisfacerlo con criterios de “calidad”, entendida esta desde una visión pragmática como la garantía de una adecuada infraestructura, dotación, capacitación mecanicista de docentes y manejo de recursos humanos, físicos y financieros; con una evidente lógica desde lo político hacia el establecimiento de estructuras conservadoras, con esquemas administrativos estandarizados y jerarquizados, que guardan su esencia capitalista, donde se excluye la participación comunitaria y estamentaria en la planificación, diseño, ejecución y evaluación de políticas educativas; bajo argumentos poco convincentes, centrados en la idea del vincular a los procesos educativos y administrativos grupos de expertos o especialistas en las distintas áreas; este tipo de profesionales surgidos de los cursos de postgrados de las universidades experimentales y autónomas, son quienes se están formando en la actualidad para ser directivos de zonas educativas, universidades, liceos y escuelas; estando sus currículos formativos en pleno divorcio con el Nuevo Proyecto Nacional inaugurado a partir del proceso constituyente de 1.999 y orientado en el 2.007 hacia la configuración del socialismo como nuevo sistema político, económico y social a través del Proyecto Nacional Simón Bolívar.
La estructura organizacional educativa para el socialismo, debe de transformar, entre otras instancias, a las ya caducas Zonas Educativas Estadales, con sus relaciones de jefaturas, en Zonas Socialistas de Educación Popular, con presencia en su dirección de delegados de los consejos Educativos Populares de los niveles municipales y comunales.
Cuando hablamos de gestión socialista en educación, nos referimos fundamentalmente, a partir de una revisión crítica de todos y cada uno de los modelos gerenciales educativos, de una nueva lógica en la gestión educativa, en el que se entienda que el hecho educativo, así como lo plantea la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, es responsabilidad del Estado, la Sociedad y la familia, pero de manera consustancial; dentro de lo cual reafirmamos la necesidad de la coherencia con los postulados de la carta magna y dentro de ello el necesario encuentro entre el Estado docente, quien debe ser el garante de la educación como un derecho humano fundamental, y la sociedad, quien debe apoyar una educación pertinente, con valores y de calidad, pero participando activamente, y no solo como censuradora del tipo de educación que se construye; en ese orden de ideas también el encuentro debe ser con la familia, siendo educada permanentemente en el ejercicio de la criticidad y no de la alineación, ya que es el primer escenario de aprendizaje al que se enfrenta el ser humano antes de asistir o integrarse al espacio educativo formal, y donde se reproduce por ende la cultura. La gestión socialista de la educación, no debe confundirse con administración educativa estatizada, donde solo el Estado traza las políticas educativas a discrecionalidad de los altos funcionarios ministeriales y sus equipos de asesores, si no por el contrario, es la gestión que involucra activamente como un todo, y bajo una clara figura organizativa; a los educadores, estudiantes, obreros. Construyendo y deconstruyendo de manera permanente el currículo bolivariano, desde la base, desde la realidad comunitaria, y asumiendose tareas y responsabilidades colectivas en el despliegue de procesos educativos con pertinencia a partir de un modelo pedagógico socialista, en torno al cual se plantee el desarrollo máximo de las capacidades y potencialidades del ser humano, concebido como ser social, inmerso en la sociedad misma, en la cual el trabajo productivo y la educación son inseparables, garantizándose no sólo el desarrollo del espíritu colectivo, sino también del conocimiento pedagógico pluridimensional y el fundamento de la práctica para la formación científica de las nuevas generaciones, desde lo pedagógico, debe promover el aprendizaje de los estudiantes, los docentes y comunidad en su conjunto, por medio de la creación de una comunidad de aprendizaje donde se muestre el espacio educativo, como un escenario de interacción social continua mas allá de los muros, y en el que se tiene la responsabilidad de fomentar procesos permanentes de aprendizajes significativos, con el proposito de formar integralmente al nuevo ciudadano y ciudadana para ser miembros de una sociedad mas justa y solidaria.
Un elemento característico de la educación socialista debe ser la unidad entre el estudio y el trabajo, de esta manera impulsar relaciones sociales socialistas que permitan educarnos en el valor del trabajo y la no división capitalista del mismo.
La escuela y el liceo en la estructura de la educación socialista asumen tareas productivas, a partir de la metodología del aprender haciendo, en renglones de vital importancia para el país como lo es la producción de alimentos para el autoabastecimiento y su distribución comunitaria exedentaria.
La nueva gestión socialista en educación debe de concebirse abierta a la diversidad, con atención diferenciada, bajo Principios de gratuidad, pero con corresponsabilidad en la planificación para la generación de recursos desde las Empresas de Propiedad Social, sin negar por ello los aportes directos provenientes de los entes gubernamentales, superándose paulatinamente el asistencialismo del Estado paternal, avanzando hacia el principio de universalización de la Educación como un derecho humano fundamental y con la calidad, entendida esta como el pleno funcionamiento del sistema, centrado en un proyecto construido de manera participativa.
Desde la Universidad bolivariana de Venezuela, sin temor a equívocos decimos, debe de iniciar programas destinados a formar cuadros integrales en gestión educativa socialista y creo que un proyecto encaminado en esta dirección puede hacer significativos aportes para avanzar en el camino socialista y paralelo a ello mantener la lucha con el pueblo por transformar los marcos jurídicos que aun nos atan al viejo Estado.
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